Acerca de mí

- Nombre: Mario Vidal
- Ubicación: La Plata, pcia. de Buenos Aires, Argentina
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Viaje a Rio de Janeiro con mi hijo Pablo - enero de 2001
23.9.04
JS: Alto verano (Bip Bip)
Asunto: RE: nueve (carta de mi amigo Jorge)
Fecha: Sábado, 02 de Octubre de 1999 02:33 p.m.
Escena 3 Alto verano.
Domingo de playa, fui temprano. Sali después de mediodia, cuando el sol no se aguantava más. Fui al bar Trinta para tomar unos chopes. El calor apretava y los habitues llegaban com ganas de beber; me enteré de algunas novedades y, principalmente, de las historias de siempre.
Aprendí, estudiando sociologia, que mismo uma persona solitária, tiene, al menos, la compañia de susprocedimientos habituales. En ese pequenho boliche ubicado en la frontera de Leme con Copacabana, cultivamos el hábito de hablar boludeces. La seriedad tiene prohibida la entrada.
Cuando el hambre se hizo sentir, resolvi ir a Ipanema para comer un choripan en la carpa de Milton, el uruguayo. Fui sólo, es difícil, para quien no nació en el sur, entender el placer que puede proporcionar un choripan con chimichurri, particularmente, quando no se lo puede encontrar en cada esquina.
Milton tiene su carpa hincada en el trecho mas popular de Ipanema: el "puesto 9" o "el nueve", como es conocido. Se trata de un trecho de 50 mts. de playa frecuentado por un público formador de opinión: artistas, intelectuales, politicos, periodistas, psicólogos y locos. Buena parte de las novedades de Rio, en los últimos 30 anos, salieron de ese pedazo de playa y sus inmediaciones.
Fué en el Veloso, un bar de la calle Montenegro -que desemboca en "el nueve" y hace esquina con la calle Prudente de Morais -, que Tom Jobim y el poetiña Vinicius compusieron Garota de Ipanema. Hoy, el bar mudo su nombre para el de la famosa canción. La calle también mudó, recibió el nombre de Vinicius de Morais. Como dice Jaguar –un ícone del humorismo carioca- en esa esquina se da el encuentro de Prudente y el imprudente de Morais.
Ipanema tiene una lindísima puesta de sol. Es frecuente, en el verano, ver las personas aplaudindo, en la playa, el espectáculo que la naturaleza proporciona.
En Leme, barrio adonde vivo, ese espectáculo no puede ser apreciado. Los edificios no permiten. Se ve, sin embargo, el sol nacer. Perdi la cuenta de la cantidad de vezes que, al levantarme de madrugada para mear, veia a traves de la ventana, nacer el sol detrás de la colina de Leme asi, como quien brota del mar y va pintando en un degradé del rosa al amarillo todo lo que ilumina. Resultado: perdia el sueno... Pero esa es otra historia.
En la playa encontré la conocidos de siempre. También estaban Elizabeth y otra amiga, refugiándose del sol en la carpa del Uruguayo. Historia va, historia viene, resolvimos salir de la playa para tomar unas cervezas sin el castigo directo de febo. Propuse el Bip; ellas habian oido hablar, habian leido, inclusive, que el boliche habia sido electo uno de los cinquenta mejores de la ciudad, pero no conocian el lugar.
Cuando llegamos, encontramos dos o tres clientes displicentemente sentados. Alfredo hacia cuentas. Hice la presentaciones correspondientes y él se sentó con nosotros. Fué facilmente perceptible que a las chicas les gusto el lugar. Miraban las fotos colgadas en las paredes, que cuentan un poco de la historia de la musica popular carioca. Les agradó también, la selección musical que salia de la vitrola, y simpatizaron con el dueño del bar que, a esa altura, contaba unas historias comiquísimas.
De pronto, las chicas manifestaron ganas de comer; se las veia tratando de descifrar el pizarrón, colgado atrás del mostrador, con las ofertas de la casa. Ofertas que, digase al pasar, podian ser encontradas en el bar hace 15 anos atrás, cuando el dueño era otro. Pero esa también es otra historia y quien la cuenta con humor y simpatia es mi amigo Marceu Vieira.
Al pizarrón le faltaban la mitad de las letras, y parecía que el esfuerzo por compreender lo que estaba escrito, aumentaba la hambruna. Es posible ver, todavia hoy, primero el anúncio de las bebidas (es bueno que se sepa que faltan en el estoque más de la mitad). Después, los aperitivos: sanduiches variados, de "Jamón y xcxvxfgx."; "de ...alame"; "azei...nas", "pa..s fnnixas", etc. Quien esta acostumbrando o tiene buena vista, puede imaginar el resto. Por ejemplo, la preposición "y" precedida de la palabra jamón y sucedida de una "ausencia", sugiere, a continuación, queso. "...alame", hasta un argentino en Rio puede concluir que se trata de salame. Ya escuche decir, pero no lo creo, que el prefijo "sal" fué propositalmente retirado, asi como quien presta un homenaje a los hipertensos.
Las minas, a esa altura con hambre y sin conseguir escojer nada, pidieron una sugestión. Nosotros dos nos hicimos de desentendidos. Pero, ante la insistencia, Alfredo no tubo mas remédio que responder cortesmente.
Reproduzco a seguir el diálogo:
- Chicas, pidan lo que quieran..
- Pero ud, tiene sólo sanduiches.
- No. Pueden pedir lo que quieran, carnes, pescados, pollos, fideos, pizas.
La última sugestión agradó. Resolvieron pedir una grande de musarela. Alfredo, inmutable preguntó: -Uds tienen, por acaso, telefono celular?
- Si, por supuesto!
- Alfredo estiró la mano hasta el mostrador, agarró um cartón se lo pasó a las chicas y agregó: - Miren, acá tienen el número de telefono del restaurante de la esquina. Nuestra direción es Almirante Gonçalves, 50; pueden hacer el pedido que la entrega no demora.
Lo insólito de la situación tomó a mis amigas de sorpresa. Juro que parecia que estaban viendo la película de Dali "Um perro andaluz", el máximo del surrealismo. Estaban tratando de entender cuando Alfredo acotó: chicas no se olviden, por favor, de pedir que venga cortada y, acercandóse como para haceruma confidencia completó: saben lo que pasa... es que la muchacha que tenía que limpiar los cubiertos faltó. Cae el telón.
Fecha: Sábado, 02 de Octubre de 1999 02:33 p.m.
Escena 3 Alto verano.
Domingo de playa, fui temprano. Sali después de mediodia, cuando el sol no se aguantava más. Fui al bar Trinta para tomar unos chopes. El calor apretava y los habitues llegaban com ganas de beber; me enteré de algunas novedades y, principalmente, de las historias de siempre.
Aprendí, estudiando sociologia, que mismo uma persona solitária, tiene, al menos, la compañia de susprocedimientos habituales. En ese pequenho boliche ubicado en la frontera de Leme con Copacabana, cultivamos el hábito de hablar boludeces. La seriedad tiene prohibida la entrada.
Cuando el hambre se hizo sentir, resolvi ir a Ipanema para comer un choripan en la carpa de Milton, el uruguayo. Fui sólo, es difícil, para quien no nació en el sur, entender el placer que puede proporcionar un choripan con chimichurri, particularmente, quando no se lo puede encontrar en cada esquina.
Milton tiene su carpa hincada en el trecho mas popular de Ipanema: el "puesto 9" o "el nueve", como es conocido. Se trata de un trecho de 50 mts. de playa frecuentado por un público formador de opinión: artistas, intelectuales, politicos, periodistas, psicólogos y locos. Buena parte de las novedades de Rio, en los últimos 30 anos, salieron de ese pedazo de playa y sus inmediaciones.
Fué en el Veloso, un bar de la calle Montenegro -que desemboca en "el nueve" y hace esquina con la calle Prudente de Morais -, que Tom Jobim y el poetiña Vinicius compusieron Garota de Ipanema. Hoy, el bar mudo su nombre para el de la famosa canción. La calle también mudó, recibió el nombre de Vinicius de Morais. Como dice Jaguar –un ícone del humorismo carioca- en esa esquina se da el encuentro de Prudente y el imprudente de Morais.
Ipanema tiene una lindísima puesta de sol. Es frecuente, en el verano, ver las personas aplaudindo, en la playa, el espectáculo que la naturaleza proporciona.
En Leme, barrio adonde vivo, ese espectáculo no puede ser apreciado. Los edificios no permiten. Se ve, sin embargo, el sol nacer. Perdi la cuenta de la cantidad de vezes que, al levantarme de madrugada para mear, veia a traves de la ventana, nacer el sol detrás de la colina de Leme asi, como quien brota del mar y va pintando en un degradé del rosa al amarillo todo lo que ilumina. Resultado: perdia el sueno... Pero esa es otra historia.
En la playa encontré la conocidos de siempre. También estaban Elizabeth y otra amiga, refugiándose del sol en la carpa del Uruguayo. Historia va, historia viene, resolvimos salir de la playa para tomar unas cervezas sin el castigo directo de febo. Propuse el Bip; ellas habian oido hablar, habian leido, inclusive, que el boliche habia sido electo uno de los cinquenta mejores de la ciudad, pero no conocian el lugar.
Cuando llegamos, encontramos dos o tres clientes displicentemente sentados. Alfredo hacia cuentas. Hice la presentaciones correspondientes y él se sentó con nosotros. Fué facilmente perceptible que a las chicas les gusto el lugar. Miraban las fotos colgadas en las paredes, que cuentan un poco de la historia de la musica popular carioca. Les agradó también, la selección musical que salia de la vitrola, y simpatizaron con el dueño del bar que, a esa altura, contaba unas historias comiquísimas.
De pronto, las chicas manifestaron ganas de comer; se las veia tratando de descifrar el pizarrón, colgado atrás del mostrador, con las ofertas de la casa. Ofertas que, digase al pasar, podian ser encontradas en el bar hace 15 anos atrás, cuando el dueño era otro. Pero esa también es otra historia y quien la cuenta con humor y simpatia es mi amigo Marceu Vieira.
Al pizarrón le faltaban la mitad de las letras, y parecía que el esfuerzo por compreender lo que estaba escrito, aumentaba la hambruna. Es posible ver, todavia hoy, primero el anúncio de las bebidas (es bueno que se sepa que faltan en el estoque más de la mitad). Después, los aperitivos: sanduiches variados, de "Jamón y xcxvxfgx."; "de ...alame"; "azei...nas", "pa..s fnnixas", etc. Quien esta acostumbrando o tiene buena vista, puede imaginar el resto. Por ejemplo, la preposición "y" precedida de la palabra jamón y sucedida de una "ausencia", sugiere, a continuación, queso. "...alame", hasta un argentino en Rio puede concluir que se trata de salame. Ya escuche decir, pero no lo creo, que el prefijo "sal" fué propositalmente retirado, asi como quien presta un homenaje a los hipertensos.
Las minas, a esa altura con hambre y sin conseguir escojer nada, pidieron una sugestión. Nosotros dos nos hicimos de desentendidos. Pero, ante la insistencia, Alfredo no tubo mas remédio que responder cortesmente.
Reproduzco a seguir el diálogo:
- Chicas, pidan lo que quieran..
- Pero ud, tiene sólo sanduiches.
- No. Pueden pedir lo que quieran, carnes, pescados, pollos, fideos, pizas.
La última sugestión agradó. Resolvieron pedir una grande de musarela. Alfredo, inmutable preguntó: -Uds tienen, por acaso, telefono celular?
- Si, por supuesto!
- Alfredo estiró la mano hasta el mostrador, agarró um cartón se lo pasó a las chicas y agregó: - Miren, acá tienen el número de telefono del restaurante de la esquina. Nuestra direción es Almirante Gonçalves, 50; pueden hacer el pedido que la entrega no demora.
Lo insólito de la situación tomó a mis amigas de sorpresa. Juro que parecia que estaban viendo la película de Dali "Um perro andaluz", el máximo del surrealismo. Estaban tratando de entender cuando Alfredo acotó: chicas no se olviden, por favor, de pedir que venga cortada y, acercandóse como para haceruma confidencia completó: saben lo que pasa... es que la muchacha que tenía que limpiar los cubiertos faltó. Cae el telón.
