Acerca de mí

- Nombre: Mario Vidal
- Ubicación: La Plata, pcia. de Buenos Aires, Argentina
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Viaje a Rio de Janeiro con mi hijo Pablo - enero de 2001
24.9.04
18-1-01 (bis)
Asunto: RIO/jueves 18 de enero
Fecha: Sábado, 20 de Enero de 2001 12:55 a.m.
Ayer jueves 18 de enero fue otro día de múltiples andanzas por la ciudad. Por la mañana PLAYA de 9 a 10 hs.- más no para no quedar rostizado. El mar es de un definido color verde esmeralda, con olas normales y una vista amable, enfrente a lo lejos hay morros y a izquierda a 200 metros un enorme peñasco donde termina LEME. A lo lejos se ven pasar los buques de altura en busca del PUERTO sito en la BAHIA DE GUANABARA.
Más tarde me fui a cortar el pelo en una CABALELERIA del barrio (R12=$6). Al mediodía fuimos a una lavanderia a por la ropa y en el entre tanto pasamos por una pintoresca y concurrida feria donde compramos algunas cosas para el almuerzo.
Por la tarde enfilamos con Paulinho al PAN DE AZUCAR que queda aquí cerca. Ese morro separa por el lado de la costa los tres primeros barrios (Leblon, Ipanema y Copacabana) de los otros dos antes mencionados (Botafogo y Flamengo).
Se sube en funicular (aquí llamado BONDINHO) en dos tramos con transbordo, el primero llega al MORRO DE URCA y ahí uno para a ver la primera vista aérea de toda la ciudad. Es todo muy bien organizado y lo que ya dije: esa frondosa vegetación que se derrama a manos llenas. El otro día haciendo un chiste dije que acá plantás un clavo y crece un transatlántico.
Desde el morro de Urca se divisa abajo el distinguido BARRIO DE URCA donde vive gente de mucho dinheiro, entre otros Roberto Carlos cuya casa vimos. Se hace el segundo tramo y se llega al PAN DE AZUCAR de 400 mts. de altura. Desde ahí arriba la vista de RIO DE JANEIRO es alucinante.
Siguiendo precisas indicaciones subimos como para estar arriba a eso de las 19 hs. cosa de poder apreciar la vista tanto de día como de noche: ambas son espectaculares. Desde esa altura se tiene una panorámica en 360 grados y se puede apreciar muy bien la intrincada geografía de la ciudad, desparramada entre los morros.
El punto más alto es el CORCOVADO donde está la estatua del CRISTO REDENTOR, iluminada con reflectores toda la noche y visible desde cualquier sitio. Desde allá me acordaba de mis amigos de La Plata y hubiera querido estuvieran acompañando. No nos queríamos bajar y nos demoramos, extasiados de ver y ver lo que tantas veces habíamos imaginado o visto en los posters y propagandas. Caída la noche bajamos y regresamos a casa en taxi. Un baño y a salir de vuelta.
Fuimos a un boliche en un barrio muy particular llamado LAPA pegado al centro histórico de RIO (el centro está cercano a Flamengo). Barrio antiguo tipo San Temo o el Trastevere de Roma, sitio de putas y travestis (por cientos), calles empedradas y casas art nouveau, mugre, colorido, gente por todos lados, boliches y algarabía.
Jorge nos llevó a CARIOCA DE GEMA en la rua Mem de Sa donde moran sus amigos. Debo decir que los amigos de Jorgito son todos absolutamente todos adictos al SAMBA, la música y la cultura popular, y se cuentan por cientos. Lo conocen en todo Rio de Janeiro y es difícil que camine más de 100 metros sin saludar efusivamente a alguno... TUDO BEM?
El boliche es casa art nouveau y un reducto del samba y la alegría. Ahí si algo no falta es la buena música y esa cosa que tienen los cariocas de empezar a moverse ni bien se escucha un redoblante. Por supuesto -tal como en todos lados- el sonido no sale de un CD sino de 5 o 6 artistas populares que tocan los más variados instrumentos. La negra que cantaba esa noche era sublime, música de samba y choro, vieja y negra, como la noche, como su voz y su raza.
No daba para estar sentados y quietos (nadie se estanca en una silla, todo el mundo circula) e hicimos lo que vimos, un poquito por aquí otro por allá, chopes y ver la gente bailar y bailar. No hay un sitio para bailar ni reglas establecidas, todos bailan, solos o acompañados, en cualquier lado, mujeres con mujeres u hombres da lo mismo, en el boliche o en la vereda, meta chopes y caipirinha.
El calor ayuda y la sangre más, la sangre negra, la amada sangre negra de siglos y tambores. Como a la una de la mañana nos fuimos, pero no a casa.
Cruzamos a cenar a un restaurant que está enfrente, el NOVA CAPELA en la rua Mem de Sa N 96, el restaurant más tradicional de RIO en ese mismo barrio de LAPA, antiguo como la raza negra, bello. Comimos rabas y nos fuimos, pero tampoco fuimos acasa.
Seguimos en LAPA. A pocas cuadras hay un antiguo y alto viaducto y debajo un rincón barrial de habitantes pobres y noches bendecidas, ahí bajamos del auto. Otra vez las casas art nouveau despintadas y deterioradas, conventillos, empedrado y suciedad, cientos de botellas de cerveza tiradas al costado del cordón, miles en las calles danzando y... EL SAMBA.
Eso era un gentío sin ningún órden en la madrugada de RIO en un día cualquiera del año. La gente en la calle bailando el ritmo de ellos; en una vereda cualquiera una docena de músicos batían parches y guitarras improvisadamente y cantaban en SU idioma SUS canciones como sólo ellos lo pueden hacer.
"Ellos" no son tres o cuatro, son todos, los miles populares, todos cantan y danzan, todos. Los músicos sobran, quiero decir que hay para exportar, sale uno y entra otro, guitarra, pandero o tumbadora, lo que sea, meta y dale cultivar el fervor de ellos, lo mejor de su propia identidad.
Aquí en RIO la música está viva y no sale de los equipos de audio, la hace la gente día a día todos los días del año. Es impresionante ver a todo un pueblo bailar y disfrutar a las dos de la mañana sin importarles nada de nada y sin que nadie los joda.
Es obvio que ese rincón de LAPA donde estuvimos anoche no forma parte del circuito turístico, pudimos estar ahí llevados por nuestro amigo que conoce la ciudad como la palma de su mano. Finalmente y aunque no daba ganas regresamos a casa a dormir un rato. Mario
Fecha: Sábado, 20 de Enero de 2001 12:55 a.m.
Ayer jueves 18 de enero fue otro día de múltiples andanzas por la ciudad. Por la mañana PLAYA de 9 a 10 hs.- más no para no quedar rostizado. El mar es de un definido color verde esmeralda, con olas normales y una vista amable, enfrente a lo lejos hay morros y a izquierda a 200 metros un enorme peñasco donde termina LEME. A lo lejos se ven pasar los buques de altura en busca del PUERTO sito en la BAHIA DE GUANABARA.
Más tarde me fui a cortar el pelo en una CABALELERIA del barrio (R12=$6). Al mediodía fuimos a una lavanderia a por la ropa y en el entre tanto pasamos por una pintoresca y concurrida feria donde compramos algunas cosas para el almuerzo.
Por la tarde enfilamos con Paulinho al PAN DE AZUCAR que queda aquí cerca. Ese morro separa por el lado de la costa los tres primeros barrios (Leblon, Ipanema y Copacabana) de los otros dos antes mencionados (Botafogo y Flamengo).
Se sube en funicular (aquí llamado BONDINHO) en dos tramos con transbordo, el primero llega al MORRO DE URCA y ahí uno para a ver la primera vista aérea de toda la ciudad. Es todo muy bien organizado y lo que ya dije: esa frondosa vegetación que se derrama a manos llenas. El otro día haciendo un chiste dije que acá plantás un clavo y crece un transatlántico.
Desde el morro de Urca se divisa abajo el distinguido BARRIO DE URCA donde vive gente de mucho dinheiro, entre otros Roberto Carlos cuya casa vimos. Se hace el segundo tramo y se llega al PAN DE AZUCAR de 400 mts. de altura. Desde ahí arriba la vista de RIO DE JANEIRO es alucinante.
Siguiendo precisas indicaciones subimos como para estar arriba a eso de las 19 hs. cosa de poder apreciar la vista tanto de día como de noche: ambas son espectaculares. Desde esa altura se tiene una panorámica en 360 grados y se puede apreciar muy bien la intrincada geografía de la ciudad, desparramada entre los morros.
El punto más alto es el CORCOVADO donde está la estatua del CRISTO REDENTOR, iluminada con reflectores toda la noche y visible desde cualquier sitio. Desde allá me acordaba de mis amigos de La Plata y hubiera querido estuvieran acompañando. No nos queríamos bajar y nos demoramos, extasiados de ver y ver lo que tantas veces habíamos imaginado o visto en los posters y propagandas. Caída la noche bajamos y regresamos a casa en taxi. Un baño y a salir de vuelta.
Fuimos a un boliche en un barrio muy particular llamado LAPA pegado al centro histórico de RIO (el centro está cercano a Flamengo). Barrio antiguo tipo San Temo o el Trastevere de Roma, sitio de putas y travestis (por cientos), calles empedradas y casas art nouveau, mugre, colorido, gente por todos lados, boliches y algarabía.
Jorge nos llevó a CARIOCA DE GEMA en la rua Mem de Sa donde moran sus amigos. Debo decir que los amigos de Jorgito son todos absolutamente todos adictos al SAMBA, la música y la cultura popular, y se cuentan por cientos. Lo conocen en todo Rio de Janeiro y es difícil que camine más de 100 metros sin saludar efusivamente a alguno... TUDO BEM?
El boliche es casa art nouveau y un reducto del samba y la alegría. Ahí si algo no falta es la buena música y esa cosa que tienen los cariocas de empezar a moverse ni bien se escucha un redoblante. Por supuesto -tal como en todos lados- el sonido no sale de un CD sino de 5 o 6 artistas populares que tocan los más variados instrumentos. La negra que cantaba esa noche era sublime, música de samba y choro, vieja y negra, como la noche, como su voz y su raza.
No daba para estar sentados y quietos (nadie se estanca en una silla, todo el mundo circula) e hicimos lo que vimos, un poquito por aquí otro por allá, chopes y ver la gente bailar y bailar. No hay un sitio para bailar ni reglas establecidas, todos bailan, solos o acompañados, en cualquier lado, mujeres con mujeres u hombres da lo mismo, en el boliche o en la vereda, meta chopes y caipirinha.
El calor ayuda y la sangre más, la sangre negra, la amada sangre negra de siglos y tambores. Como a la una de la mañana nos fuimos, pero no a casa.
Cruzamos a cenar a un restaurant que está enfrente, el NOVA CAPELA en la rua Mem de Sa N 96, el restaurant más tradicional de RIO en ese mismo barrio de LAPA, antiguo como la raza negra, bello. Comimos rabas y nos fuimos, pero tampoco fuimos acasa.
Seguimos en LAPA. A pocas cuadras hay un antiguo y alto viaducto y debajo un rincón barrial de habitantes pobres y noches bendecidas, ahí bajamos del auto. Otra vez las casas art nouveau despintadas y deterioradas, conventillos, empedrado y suciedad, cientos de botellas de cerveza tiradas al costado del cordón, miles en las calles danzando y... EL SAMBA.
Eso era un gentío sin ningún órden en la madrugada de RIO en un día cualquiera del año. La gente en la calle bailando el ritmo de ellos; en una vereda cualquiera una docena de músicos batían parches y guitarras improvisadamente y cantaban en SU idioma SUS canciones como sólo ellos lo pueden hacer.
"Ellos" no son tres o cuatro, son todos, los miles populares, todos cantan y danzan, todos. Los músicos sobran, quiero decir que hay para exportar, sale uno y entra otro, guitarra, pandero o tumbadora, lo que sea, meta y dale cultivar el fervor de ellos, lo mejor de su propia identidad.
Aquí en RIO la música está viva y no sale de los equipos de audio, la hace la gente día a día todos los días del año. Es impresionante ver a todo un pueblo bailar y disfrutar a las dos de la mañana sin importarles nada de nada y sin que nadie los joda.
Es obvio que ese rincón de LAPA donde estuvimos anoche no forma parte del circuito turístico, pudimos estar ahí llevados por nuestro amigo que conoce la ciudad como la palma de su mano. Finalmente y aunque no daba ganas regresamos a casa a dormir un rato. Mario
